El cultivo de la alfalfa (Medicago sativa L.) y su calidad como forraje.
Tesis de licenciatura
Versión publicada
Monografía
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Saltillo, Coahuila, México.
"De manera general la floración está estrechamente asociada con la acumulación de
las reservas, pero tiene sus limitaciones: sólo sirve como indicador en determinadas
épocas del año ya que está condicionada por el fotoperíodo y puede ser inducida por
otros factores, como por ejemplo sequías estaciónales.
En la época en que la alfalfa puede florecer (primavera a principios de otoño), el
momento de corte o inicio de pastoreo debe determinarse guiándose por la floración. En
el resto del año, el indicador del momento más adecuado de aprovechamiento es la
aparición de los rebrotes de corona.
Cualquiera de estas manifestaciones indica que la planta de alfalfa ha logrado
recuperar las reservas utilizadas en el nuevo crecimiento después del corte o pastoreo.
El tiempo (días) requerido para hacerlo es irregular, ya que depende de las
condiciones ambientales imperantes. La utilización en momentos inadecuados trae
consigo algunas desventajas:
Un aprovechamiento demasiado temprano provoca debilitamiento de las plantas,
rebrote posterior más lento y con respecto a los animales mayores riesgos de
meteorismo. En cambio, un aprovechamiento tardío significa mayor producción de
forraje, pero de menor calidad, provocando un atraso del corte o pastoreo posterior.
Entonces, la combinación de estos dos indicadores (floración y rebrotes de corona) permiten
tomar las decisiones más adecuadas acerca del momento de uso, favoreciendo el balance entre
cantidad y calidad del forraje producido "
Estudiantes
Investigadores